… paraíso de ensueño
Considerada la isla más tranquila de las Baleares, declarada reserva de la Biosfera y destino turístico por excelencia. Aunque su principal atractivo turístico son sus playas, Menorca no es sólo playas de arena blanca y aguas turquesa.
Para aquellos que buscan estar en contacto con la naturaleza ofrece el cami de cavalls, un sendero que se puede recorrer a pie, en bici o a caballo y que permite rodear toda la isla, con tramos que pasan por la montaña o a pie de playa.
La gastronomía menorquina es otro de sus atractivos. Cualquiera que visite la isla no puede dejar de probar sus ensaimadas, el queso de Mahón, la sobrasada, una buena caldereta de langosta o su famosa ginebra Xoriguer.
Para mí un día perfecto de verano en Menorca comienza desayunando ensaimada en alguna de las cafeterías del casco antiguo de Ciutadella, para coger fuerzas para disfrutar de la mañana en una de sus bonitas playas hasta la hora de comer, cuando será momento de ir a algún restaurante a degustar algún típico plato menorquín o disfrutar de una buena carne o pescado fresco a la brasa. Para bajar la comida nada mejor que dar un paseo por alguno de los pueblos de la isla, donde con suerte te encontrarás con un mercado de artesanía. Y culminar el día disfrutando del atardecer desde alguno de sus faros o desde el pont de’n Gil. Y al caer la noche tomar una copa en una de las terrazas del puerto de Ciutadella.
Éstos son solo algunos de los motivos por los que Menorca ha entrado a formar parte de la lista de los 20 destinos que hay que visitar este 2.020.
Si estás planeando viajar a Menorca y quieres información más detallada de lo que ver o hacer por allí, no dudes en escribirme y te ayudaré encantada.















































